Estamos en el país del café

Los mejores cafés de Laureles

Aquí se cultiva el café que el mundo se toma. Laureles es donde Medellín se lo toma: en terrazas, al lado del portátil y, a veces, con un gato en la silla de al lado.

Laureles no tiene una "calle de los cafés" como tiene La 70 para la rumba. Sus cafés están repartidos por todo el barrio, y eso es precisamente la gracia: uno encuentra el suyo caminando, como lo hace la gente que vive acá. Esta es la lista corta, organizada por lo que usted realmente viene a hacer.

Si viene a trabajar

Café Revolución es el club no oficial de los que trabajan remoto en el barrio, y el nombre que sale en toda conversación sobre café por acá. Buenos baristas, un chai famoso y —lo que de verdad importa un martes a las tres de la tarde— WiFi que sí aguanta.

Semilla Café resuelve otra cosa: abajo es cafetería y arriba es coworking de pase diario, con café ilimitado incluido. Si lo que tiene es una entrega y no una costumbre, empiece ahí.

Café Torbellino, por el lado de Conquistadores, tiene un patio trasero que es a la vez vivero. Es amigable con el portátil y con los veganos, y estar rodeado de matas hace que una tarde larga de trabajo se sienta más corta.

Reglas no escritas para los del portátil: consuma algo cada par de horas, suelte la mesa grande a la hora del almuerzo y no espere un enchufe en cada silla. Nadie se lo va a decir. Todos se dan cuenta.

Si viene por el café en sí

Libertario Coffee Roasters, en la Diagonal 75, es la taza más seria del barrio: un tostador con mezclas propias llamadas PAZ y PUNK, servidas en barra, y una carta de brunch de verdad detrás. En la pared hay un tablero que lleva la cuenta de las toneladas de CO₂ que ha removido su programa de café, que es lo más nerd o lo más esperanzador que va a leer usted desayunando. Abren desde las 7 de la mañana.

Juan Valdez no es la taza más artesanal de esta lista y tampoco pretende serlo. Es la institución cafetera del país, de la Federación Nacional de Cafeteros, y está en la lista porque todo visitante debería tomarse uno al menos una vez, ojalá mirándole la cara al señor del logo.

Si viene a tardear

Tardear no se traduce bien a ningún idioma. Es pasar la tarde: en grupo, sin afán, casi siempre con algo de comer y sin ningún plan de irse. Es una competencia paisa y Laureles la tiene bien desarrollada.

Terracota Panadería está hecha justamente para eso, con una terraza entre matas sobre la Transversal 39D. Su propio eslogan lo dice mejor que nosotros: tardear es con T de Terracota.

La Baguette Brunch & Lunch queda en el nivel de arriba de la Torre Gourmet, por encima del neón: la cara diurna de una cuadra que sobre todo despierta de noche.

Si viene por otra cosa

La Gatoria es el café de gatos del barrio: buen café, mecato de tarde y gatos residentes paseándose entre las mesas. Es tan encantador como suena y es un planazo de tarde lluviosa.

Freshy Tasty, sobre la Carrera 76, no es café: es un bar pequeño de smoothies con aviso de neón verde, batidos sin azúcar, bowls de fruta y snacks sin gluten. Después de una semana de bandeja paisa va a entender por qué está en esta página. Pet friendly, con un par de mesas en el andén.

Cuánto cuesta un café

Un espresso o un capuchino de especialidad en Laureles se mueve en el orden de unos pocos miles de pesos, y un plato de brunch bastante más. Pero los precios se mueven y las cartas cambian más rápido de lo que actualizamos esta página: tome cualquier cifra de internet como referencia y mire el tablero de la entrada. Lo que sí le podemos decir es que la misma taza cuesta bastante menos acá que en El Poblado, cosa que aplica para casi todo en esta comparación.

Respuestas rápidas

¿Cuál es el mejor café de Laureles para trabajar con portátil?

Café Revolución por el WiFi confiable y por un salón lleno de gente haciendo lo mismo; Semilla Café si quiere un puesto de coworking de verdad con café ilimitado; y Café Torbellino si prefiere trabajar en un patio lleno de matas.

¿Hay café de especialidad en Laureles o solo cadenas?

Las dos cosas. Libertario Coffee Roasters, en la Diagonal 75, tuesta su propio café y es la taza más seria del barrio; Café Revolución y Café Torbellino son independientes de especialidad; y Juan Valdez es la cadena nacional, que vale una visita por lo que representa.

¿Hay café de gatos en Laureles?

Sí. La Gatoria es el café de gatos de Laureles, con gatos residentes, buen café y mecato de tarde.

¿A qué hora abren los cafés en Laureles?

La mayoría abre entre las 7 y las 9 de la mañana. Libertario abre a las 7, así que es la opción segura si madruga o si trabaja en horario del norte.

Ya que está acá: el directorio del barrio

Cada sitio de esta guía lo visitamos nosotros. 42 lugares en Laureles, con cómo llegar en un toque.